La UCI ya no tiene ni verguenza

Merendamos hoy con la noticia de que la UCI ha decidido sancionar y desposeer a Cobo de la Vuelta de 2011, en favor del que quedó segundo, Chris Froome. Y a parte de ser vergonzoso que después de 8 años estemos con estas (sin entrar a valorar si realmente hubo doping o no), no deja de resultar curioso que a Cobo (español) le quiten La Vuelta en favor de Froome (Británico) que ya dio positivo por Salbutamol, sin ser sancionado y vaya a quedar segundo Wiggins (otro británico) al que se ha demostrado que durante el Tour que ganó le trajeron intrafronteras un buen cargamento de pastillas y tampoco ha sido sancionado.
Si además se comparan estos casos con los de Contador, al que desposeyeron de un par de grandes por dar 0,00000000nosecuanto con clembuterol, o el de Valverde que (me guste mas o menos) fué sancionado dos años porque una bolsa de sangre llevaba el nombre de su perro, uno se queda con cara de tonto pensando que el pasaporte biológico, el sistema antidopaje y la madre que lo parió, solo existe para sancionar ciclistas españoles, sudamericanos y europeos de medio pelo, pero nada de grandes nombres. Diría que es vergonzoso, pero ni vergüenza les queda ya.







Afortunadamente, también hay mejores noticias, metidos ya en cuestiones puramente deportivas, con la exhibición hoy de dos cachorros, de los que en entradas anteriores ya me he declarado ferviente seguidor. Lo de Evenepoel ya empieza a no tener nombre, viendo a Campenaerts a rueda, sufriendo como nadie, uno diría que iba pensando “A ver si pincho o algo, para quedarme con dignidad” y al final se cayó.
Lo de Van Aert en la Duphine también es de sobresaliente. Dos victorias seguidas en una prueba de preparación al Tour en la que están todos los gallos con los dientes afilados. Que suerte tenemos a los que nos gusta el ciclismo de que los dos grandes del ciclocros hayan desplazado su vitalidad a la carretera.
Como ya hemos comentado en otras ocasiones, llega una generación de jóvenes que no le tienen miedo a nada y les sobra calidad, a divertirse pues.

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